El Departamento de Obras Civiles tiene como misión el contribuir a la generación de conocimientos y crear un ambiente de aprendizaje que permita, a través de la docencia, investigación y extensión, formar profesionales de excelencia, capaces de aportar al desarrollo de la sociedad, en el ámbito de las Obras Civiles. En el cumplimiento de esta misión, la excelencia y rigurosidad son valores fundamentales, y a su vez, las actividades propias del Departamento se desarrollan en un ambiente de respeto, ética y lealtad.
El Departamento de Obras Civiles (DOOCC) tiene sus raíces en los orígenes de la Universidad Técnica Federico Santa María, fundada en 1931. En 1934, al iniciar sus actividades la Escuela de Ingeniería, la carrera de Construcción figuraba en su oferta inaugural, dando cuenta de la temprana vocación de la institución por contribuir al desarrollo de la infraestructura nacional. En 1949, la Universidad otorgó por primera vez el título de Constructor Civil, consolidando una formación profesional reconocida desde sus primeras generaciones de egresados.
En 1959 se creó la Facultad de Ingeniería de la Construcción, bajo el decanato del profesor Julio Fernández Lagos, quien quedó a cargo de la carrera de Construcción Civil. En 1968 la Facultad cambió su denominación a Facultad de Ingeniería Civil, con Emile Sanders como decano, y en ese mismo año se creó la carrera de Ingeniería Civil.
Este hito marcó la incorporación, en 1969, una primera generación de académicos—Raúl Husid, Pedro Ortigosa, Ramón Fuentes, Horacio Musante y José Vega— trajeron consigo una visión académica de la ingeniería que se sumaría a la tradición técnico-profesional de la USM. El 20 de diciembre de 1970, don Patricio Saavedra Lanz se recibió como Ingeniero Civil, constituyéndose en el primer egresado de la especialidad. Junto con esta generación de académicos se consolidó el sello de “formación de ingenieros, por ingenieros”, que caracterizó al Departamento durante las décadas siguientes y que contribuyó decisivamente a la marca USM en el ámbito nacional. Durante este período la planta académica se mantuvo estable, lo que permitió consolidar un modelo formativo de alto estándar técnico cuyos egresados ocuparon posiciones de liderazgo en empresas constructoras, oficinas de ingeniería de consulta y organismos del Estado vinculados a la infraestructura pública.
Hacia 1972-1973 la unidad se encontraba plenamente documentada como Facultad de Ingeniería Civil dentro de la estructura de la Universidad, ofreciendo la carrera de “Ingeniería Civil, Especialidad Civil”, una formación científico-tecnológica orientada a la planificación, el diseño, el cálculo, la ejecución y la supervisión de obras de transporte, hidráulicas y de edificación. Entre 1973 y 1974 la Facultad fortaleció de manera importante su infraestructura, remodelando y equipando laboratorios y talleres en Tecnología de Materiales, Mecánica de Suelos, Topografía y Sensores Remotos, Estructuras y Asfaltos, y disponía de un Centro de Ensayes de Materiales —único en su tipo en la zona— al servicio de la docencia y de la industria de la construcción regional. En diciembre de 1974 se elaboró el “Plan de expansión de la Facultad de Ingeniería Civil y desarrollo de la carrera de Construcción Civil”, presentado ante el Consejo de Decanos en 1975, que proyectaba a la Facultad no sólo como formadora de ingenieros y constructores civiles, sino también como unidad de investigación, asistencia técnica y prestación de servicios para la región y el país. El diagrama oficial de carreras de 1975-1976 confirma la consolidación y diferenciación de ambas líneas formativas: Ingeniero Civil, con doce semestres de duración, y Constructor Civil, con diez.
Con la posterior reorganización de la Universidad en departamentos, la unidad adoptó su actual denominación de Departamento de Obras Civiles, manteniendo bajo su responsabilidad ambas carreras.
En 1994 el Departamento dio un paso significativo hacia el postgrado con la creación del Magíster en Ciencias de la Ingeniería Civil, primer programa orientado a la formación de capital humano avanzado y a impulsar una actividad investigativa que hasta entonces había sido limitada. Este programa estableció las bases para el desarrollo de una cultura académica más amplia, en sintonía con las transformaciones que vivía la educación superior chilena.
Una transformación más profunda comenzó a forjarse a mediados de los años 2000. El Departamento de Obras Civiles fue pionero y voluntario en la acreditación de carreras, con la acreditación de Ingeniería Civil en 2005, dando inicio a un ciclo de seis procesos de autoevaluación con mejora sostenida en sus resultados. En paralelo, se desarrolló un proceso de renovación de la planta académica con doctores formados en universidades extranjeras de prestigio, en áreas disciplinares diversas que ampliaron el espectro tradicional del Departamento. Esta renovación reactivó la productividad científica —que se había mantenido baja desde la década de 1980— y permitió consolidar una visión más académica del quehacer departamental, complementaria a su histórica fortaleza técnico-profesional.
En 2009, en línea con la expansión institucional de la USM hacia Santiago, el Departamento abrió la carrera de Ingeniería Civil en el Campus Santiago San Joaquín, dando inicio a una operación en dos campus que marcaría desde entonces su carácter y sus desafíos de coordinación. Este crecimiento se formalizó en 2010 con el Convenio de Desempeño, instrumento pionero en la USM que estableció las directrices del crecimiento y la renovación del DOOCC para una década completa. Bajo este convenio, la gran mayoría de los indicadores definidos experimentó una clara mejoría, particularmente en calidad de la docencia y en crecimiento de la planta académica, que hacia el cierre de 2019 alcanzó 24 académicos de jornada completa y dos docentes de media jornada. En 2018 nació el Magíster en Gestión del Agua (Master of Water Management), primer programa de carácter profesional bajo la tutela conjunta de dos unidades académicas: Obras Civiles e Ingeniería Comercial.
Desde el año 2020, pese a los desafíos impuestos por el estallido social, la pandemia y la crisis del sector construcción, el Departamento de Obras Civiles consolidó avances relevantes: el sostenimiento de los máximos estándares de acreditación en ambas carreras de pregrado —con Ingeniería Civil acreditada por siete años—, una productividad científica que triplicó la línea base inicial, con predominio de publicaciones de alto impacto; el diseño completo del nuevo plan de estudios de Ingeniería Civil proyectado para 2026; la reorientación del Laboratorio de Ensayes de Materiales y Control de Obras hacia un foco docente e investigativo; la habilitación de nuevas oficinas y laboratorios en el Campus Santiago San Joaquín; y la consolidación de una planta académica compuesta por más de 26 profesores.
El Departamento de Obras Civiles tiene una identidad construida sobre tres pilares: un rigor técnico-disciplinar de larga tradición, reconocido por exalumnos e industria como uno de los sellos distintivos de la marca USM; una vocación formativa de excelencia en múltiples niveles educativos, evidenciada por sus programas pregrado y postgrado avanzado; y una creciente capacidad de investigación con proyección internacional, sustentada en un cuerpo académico consolidado que se posiciona como base habilitante para los desafíos del nuevo ciclo estratégico.
El Departamento de Obras Civiles cuenta con las siguientes Áreas de Estudio:.
La excelencia y la rigurosidad son valores fundamentales del Departamento de Obras Civiles de la Universidad Técnica Federico Santa María.
Las actividades propias de la Unidad se desarrollan en un ambiente de respeto, ética y lealtad. La meritocracia es utilizada como mecanismo esencial de reconocimiento de las personas.
“Contribuir al desarrollo de la sociedad en el ámbito de las obras civiles, generando y transfiriendo conocimiento relevante y pertinente; aportando a la formación de graduados y profesionales de excelencia con una clara visión de su rol social; y con una activa vinculación con el medio”.
“Ser una comunidad académica que lidere las acciones requeridas para dar respuesta a los desafíos presentes y futuros pertinentes a las obras civiles en pos del desarrollo de la sociedad”