Opinión: ¿Por qué un colapso estructural como el de Venezuela es un escenario poco probable en Chile?

30 · julio · 2026

Por Cristian Cruz

Académico del Departamento de Obras Civiles e Investigador del área de Estructuras y Geotecnia, Universidad Técnica Federico Santa María (USM).

Ante el impacto mediático que generan las fallas y colapsos estructurales en la región —asociados al deterioro severo, la informalidad constructiva y la falta de fiscalización en países como Venezuela—, es natural que en Chile nos preguntemos sobre la seguridad de nuestras propias edificaciones e infraestructura.

Sin embargo, desde la perspectiva de la ingeniería civil y la gestión del riesgo, un escenario de colapso intempestivo a esa escala es sumamente improbable en nuestro país. Esto no es fruto del azar, sino del desarrollo de un ecosistema técnico, normativo e institucional diseñado explícitamente para garantizar la resiliencia humana y estructural.

1. El estándar sísmico como escudo infranqueable

La principal diferencia radica en la concepción del diseño. La ingeniería chilena está moldeada por el aprendizaje empírico de megaterremotos históricos. Las normativas nacionales (como la NCh433 para diseño sísmico de edificios y la NCh430 para hormigón armado) imponen exigencias de ductilidad, cuantías de acero y detallamiento estructural que impiden las fallas frágiles. Las estructuras chilenas no solo se proyectan para soportar cargas del día a día, sino para disipar energía en eventos dinámicos extremos sin colapsar.

2. La cadena de responsabilidad legal e independiente

En Chile, la Ley General de Urbanismo y Construcciones asigna responsabilidades claras y extendidas en el tiempo a proyectistas, calculistas y constructores. Además, existe la figura obligatoria del Revisor Independiente de Cálculo Estructural para obras de uso público y edificaciones en altura, lo que asegura una doble validación técnica antes de mover la primera piedra. Este filtro evita errores de diseño, modificaciones no autorizadas y sobrecargas peligrosas.

3. Control de calidad y rigor en la ejecución

A diferencia de contextos donde predomina la informalidad constructiva, en el entorno profesional chileno la fiscalización de materiales es mandatoria. El uso de hormigones y aceros certificados por laboratorios acreditados, sumado a estudios de mecánica de suelos rigurosos, previene la degradación prematura y fallas en las fundaciones.

Una cultura técnica que protege la vida

El modelo chileno demuestra que la combinación de normas estrictas, responsabilidad profesional y excelencia académica aleja a nuestro país de los escenarios de colapso catastrófico observados en otras latitudes. La seguridad estructural es, en última instancia, un compromiso ético y social que la ingeniería civil chilena ha sabido resguardar a lo largo del tiempo.

Experto explica por qué un colapso estructural como el de Venezuela es poco probable en Chile

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