El Director del Departamento de Obras Civiles de la Universidad Técnica Federico Santa María, profesor Raúl Flores, participó como panelista en el seminario web "Resiliencia costera: cómo adaptar puertos y ciudades al cambio climático", organizado por la sección de Puertos y Logística.
En el encuentro, que reunió a destacados científicos y ejecutivos del sector marítimo-portuario, se analizó el acelerado deterioro del litoral chileno, las pérdidas operativas provocadas por las marejadas y las medidas de adaptación necesarias para el país.
Durante su intervención, el profesor Flores analizó el comportamiento de las estructuras físicas frente a los embates del mar. Si bien reconoció que la ingeniería de los grandes puertos comerciales está dimensionada para resistir fuerzas extremas, advirtió que el verdadero punto ciego radica en la continuidad operacional y no en la infraestructura misma.
"En los puertos, lo que falla primero es la operación, no la infraestructura", aseguró Flores. Haciendo referencia a un estudio de Patricio Winckler, Ingeniero Civil UTFSM y Académico de la Universidad de Valparaíso, indicó que "hace 20 años eran unas pocas horas al año y ahora eso es mucho más frecuente; en todos los puertos que analizaron es más de mil horas al año que han tenido que detener la operación"
Esta preocupante situación, explicó el académico, se debe al incremento de cierres vinculados a marejadas más frecuentes, el mayor tamaño de las naves modernas y los fenómenos de resonancia o amplificación del oleaje dentro de las dársenas.
Asimismo, el Director del Departamento de Obras Civiles alertó sobre la extrema fragilidad de la pesca artesanal frente a este escenario de cambio climático. "Las caletas de pesca pueden ser de las infraestructuras más vulnerables porque están en primera línea, a veces en sectores que están muy expuestos, con menos mantenimiento y una capacidad de recuperación tras el evento bastante limitada", enfatizó. "Las caletas pueden estar mucho tiempo sin operar y eso tiene consecuencias para las comunidades que viven de esas actividades".
El seminario, cuya reseña fue destacada en prensa recientemente, concluyó con un diagnóstico compartido por todos los panelistas: la necesidad urgente de articular la evidencia científica con las decisiones de inversión privada y las políticas públicas del Estado, garantizando así una costa resiliente, segura y competitiva para las próximas décadas.





