La Dirección del Trabajo ordenó la suspensión inmediata de las faenas en la obra, donde una grúa pluma se desplomó durante la tarde del jueves 16 de julio, en medio de las fuertes ráfagas de viento asociadas al sistema frontal que afecta a la región. La estructura cayó sobre viviendas, vehículos, postes y tendido eléctrico.
La paralización de la obra se mantendrá hasta que existan condiciones seguras para los trabajadores y el entorno. Afortunadamente, no se reportaron víctimas fatales. Sin embargo, mientras el balance oficial inicial señaló que no existían lesionados, familiares de una adolescente de 13 años informaron que sufrió una herida leve en una pierna cuando parte de la estructura impactó su dormitorio. Adicionalmente, una de las viviendas habría quedado temporalmente inhabitable.
Las autoridades sostienen que los fuertes vientos constituyen un factor relevante, pero recalcaron que la causa exacta deberá ser establecida mediante una investigación técnica.
El profesor Luis Salazar menciona que entre los elementos que deberán revisarse están el montaje, los anclajes, el mantenimiento, los sistemas de frenado (modo veleta), la posición de la pluma y la aplicación de los protocolos previstos ante alertas meteorológicas. Además menciona algunas recomendaciones que se deberían tomar para evitar nuevos accidentes:
- Monitorear permanentemente el viento mediante anemómetros calibrados, alarmas operativas y registros que permitan ordenar la paralización anticipada.
- Suspender las maniobras antes de alcanzar condiciones críticas. La NCh 2437 establece la interrupción del trabajo cuando el viento supera los 64 km/h, e incluso con velocidades menores cuando exista riesgo de oscilación o pérdida de estabilidad. Siempre debe prevalecer el límite más restrictivo indicado por el fabricante.
- Dejar la grúa asegurada según su manual, colocando la pluma en posición de veleta o alineada con el viento cuando corresponda y desconectando el suministro eléctrico.
Inspeccionar fundaciones, anclajes, uniones, frenos y verticalidad antes de cada temporal y después de ráfagas intensas, con certificación de personal competente. - Establecer zonas de exclusión y evacuación preventiva cuando el radio potencial de caída alcance viviendas, calles o instalaciones eléctricas, además de informar oportunamente a los vecinos.
Estas medidas requieren coordinación entre constructoras, propietarios de los equipos, empresas de montaje, operadores, organismos fiscalizadores y autoridades locales. El viento puede actuar como detonante, pero la prevención debe considerar que los fenómenos meteorológicos adversos son previsibles y deben formar parte del diseño, montaje y operación segura de cada grúa.




